http://www.pld.org.do

A cielos turbulentos, un piloto experimentado

RAMÓN NÚÑEZ RAMÍREZ

El mantenimiento de un escenario de crecimiento con estabilidad, en medio de un panorama internacional caracterizado por altos precios del petróleo, perturbaciones financieras, posibilidad de una recesión en los Estados Unidos más el incremento en los precios mundiales de los alimentos, demanda de un equipo experimentado de gobierno conducido por un piloto experto en gerenciar crisis para conducir a salvo la nave del Estado a través de las turbulencias.

El panorama internacional presenta una serie de complicaciones simultáneas; en primer lugar los precios elevados del petróleo seguirán pesando sobre las economías no productoras del crudo y para la República Dominicana de una factura petrolera ascendente a US$2,788 millones en el 2006, aumentó a US$3,200 millones el pasado año y se estima, partiendo de precios promedios del barril de US$80, una factura de US$3,900 millones para este año. Al shock petrolero se suma la posibilidad de una recesión en la economía norteamericana, alimentada en las últimas semanas por la crisis de la hipotecas de alto riesgo, las pérdidas de la entidades financieras globales y el pesimismo de los inversionistas.

Petróleo caro, recesión o desaceleración en los EE.UU., y a esto se agrega el aumento sostenido en los precios de los alimentos (algunos expertos hablan de una "crisis global alimenticia") provocada por el incremento de la demanda mundial, especialmente por el aumento de la clase media en países como China, lo cual ha inducido a un incremento en el último año de 92% en los precios internacionales del trigo, mientras la política Bush de estimular la producción de etanol ha significado un aumento de 45% en los precios del maíz.

Frente a un panorama global tan poco propicio, son necesarias autoridades comprometidas con la estabilidad, expertas en manejar y resolver crisis, como la del 2003 y 2004, así como depositarias de la absoluta confianza de los agentes económicos y por supuesto la cosa pública no puede ser depositada de nuevo en manos de un partido que en tres administraciones fue incapaz de mantener la estabilidad y en su última gestión llevaron al país a la crisis económica más grave en décadas.

Cómo confiar la conducción del país a un partido que en cada ocasión que sube al gobierno marca récord en materia inflacionaria, y así en el período 1982-86 el índice de precios al consumidor (IPC) aumentó en 94.9% (con una inflación anualizada de 52.8% en mayo del 1985) pero ese récord fue roto en la última administración del perredé, en donde el IPC aumentó en 130.84%, con una inflación anualizada que ascendió a 65% en mayo del 2004, multiplicaron por más de tres la tasa de cambio, provocando que la tasa de desempleo aumentara desde 13.9% en el 2000 a 19.7% en el 2004, mientras elevaron la pobreza de 28% a 43.1 y la pobreza extrema de 9% a 16.2%.

Cómo depositar el gobierno en manos de un partido que en cada ocasión incrementa el endeudamiento externo, colocando el país en graves dificultades. El primer gobierno del perredé heredó en el 1978 una deuda externa ascendente a US$940.4 millones y cuando perdieron el poder en el 1986 la habían multiplicado casi por cuatro, elevándola a US$3,650 millones (la deuda pública se elevó al 63% del PIB) y mientras el primer gobierno del PLD redujo la deuda externa hasta llevarla al óptimo del 18.5% del PIB y la deuda pública total en 22.5%, resulta que el último gobierno del perredé se encargó de elevar la deuda externa desde US$3,672 millones hasta US$6,332 millones, aumentando los compromisos externos hasta 40% del PIB y la deuda pública al 53% del PIB, casi al borde de la insostenibilidad fiscal.

Este partido recibiendo una economía sana, como se la entregaron en el 1978 y en el 2000, fueron incapaces de mantenerla en crecimiento y así en la administración del 82-86 el PIB apenas creció al ritmo promedio de 1.8% anual y en la última resulta que el PIB apenas creció 2% en promedio y en el 2003 disminuyó en 1.9%.

A diferencia del perredé, la primera administración del PLD mantuvo altas tasas de crecimiento con estabilidad, redujeron la deuda pública, estimularon el flujo de inversión extranjera y sembraron el país de obras de desarrollo; ahora en la segunda administración lograron en tiempo récord sacar a flote la economía, sostener el proceso de recuperación, aumentar la confianza y el retorno de capitales.

Los votantes el próximo 16 de mayo tendrán la oportunidad de continuar con una administración y un piloto que en las buenas épocas mundiales y en las malas, ha sabido conducir la nave del Estado por rutas de progreso y avances, y del otro lado un piloto inexperto acompañado de un equipo que fracasó en preservar la estabilidad. Y los votantes no se equivocan, desde ya los resultados de las principales firmas encuestadoras con credibilidad vaticinan que en estos momentos de turbulencias en la economía global la nave del Estado seguirá en manos diestras, en manos en las cuales no habrá retroceso.

SUBIR

© Pagina Oficial del Partido de la Liberación Dominicana • www.pld.org.do • Derechos Reservados 2004 •